Publicado: 3 de Mayo de 2016

Aprovechar la luz al máximo.

Si se administra el espacio mirando hacia la luz natural, se consiguen ensanchar las proporciones y aprovechar la casa en su totalidad. Si se saca partido a las ventanas y las vistas, los ambientes ganan en calidad espacial. En este sentido, las cortinas pueden restar área de uso y obstruir la entrada de luz. Conviene, por tanto, insistir en la comunicación con el exterior, puesto que proporciona amplitud visual. En el salón, el sofá es la pieza en la que recaen todas las miradas. Un espacio amplio, por ejemplo, puede necesitar un modelo largo y profundo. En cambio, si el ambiente es más reducido, hay otras opciones que contribuyen a que la atmósfera no se sature sin perder prestaciones, como un modelo que tenga reposabrazos. Si la zona admite dos sofás, es mejor enfrentarlos para así tener un dominio más amplio de la totalidad del lugar. En la foto, una propuesta de Habitat.

Menos tabiques, más espacio

Se pueden reducir divisiones enlazando estancias compatibles; por ejemplo, la cocina y el comedor. Así se benefician de un espacio visual más grande y luminoso. Con esta solución también se optimiza el uso del almacenamiento. En el piso diseñado en Valencia por el estudio Onside, antes de la reforma, la cocina era mucho más pequeña y el comedor ocupaba gran parte del espacio. Se tiraron tabiques y se asignó a la cocina una mayor amplitud. El comedor pasa a ser ahora un complemento de la cocina, con una superficie más acotada y sin desperdiciar ningún rincón.

Divisiones que optimizan

Las puertas tradicionales pueden resultar un problema, ya que crean zonas residuales o restan funcionalidad a la distribución de las habitaciones. En cambio, si instalamos una corredera, el ambiente queda libre y el equipamiento puede distribuirse al centímetro. En la cocina diseñada por el estudio ARquitectos, por ejemplo, esta opción permitió disponer encimeras a ambos lados de la entrada. Otra alternativa para ganar espacio de uso consiste en hacer que las puertas abran hacia fuera o que tengan una ubicación dentro de la pared.

Un sofá para cada lugar.

Los diseños modulares son versátiles y cuentan con piezas complementarias que multiplican las posibilidades, como es el caso de los pufs. Estos son de la colección Silaï de Gan Rugs. Eligiendo modelos de mesa de centro pequeños y de distintas alturas y formatos se consigue más flexibilidad de uso, así como liberar el espacio frente al sofá.

Cabecero y mesilla

En el dormitorio es importante priorizar el almacenamiento, por eso hay que tratar de concentrar toda la ropa en un vestidor. El espacio puede aprovecharse mejor si se compacta la zona dedicada a la cama. Una buena idea sería construir un cabecero que sirva de repisa, como el que diseñó para esta vivienda el estudio Built. Además, un apoyo más bajo colocado junto a la cama hace las veces de mesilla.

Un baño más inteligente

Un cuarto de baño compartimentado multiplica las posibilidades de uso del espacio. En este ejemplo, proyectado por los arquitectos del estudio Built, las cabinas del inodoro y la ducha se ubican en hilera en uno de los laterales. De esta manera, se aporta una mayor amplitud al área de lavabo.

Un ambiente para cada necesidad

En esta buhardilla reformada por el estudio ARquitectos, la distribución asigna un rincón a cada necesidad. Al tirar los tabiques que separan la cocina del salón y el pasillo, se consigue maximizar la zona de almacenamiento y de encimeras. Por otro lado se crea un espacio para las instalaciones del baño y la cocina, lo que también es importante tener en cuenta para concentrar las tuberías y tener un sitio específico en el que ubicar calderas o acumuladores de agua.

Armarios diseñados a medida

Concentrar el almacenamiento en bloques libera los espacios de uso y facilita el orden. En este piso en Girona, por ejemplo, la interiorista Lara Pujol diseñó un armario continuo que da mayor utilidad al distribuidor de entrada, convirtiéndolo en un eje con identidad propia gracias a la elección de un color que lo separa del resto de los elementos que lo rodean.

Muebles para separar distintos ambientes

Integrando los módulos de almacenamiento se gana espacio para guardar. El almacenaje es una herramienta de diseño que ayuda a separar ambientes y a limpiar visualmente paredes, pilares u otros elementos de la casa. Los armarios son buenos sustitutos de los tabiques. De esta forma, el espacio es más flexible y está abierto a futuras modificaciones. En el proyecto que llevó a cabo el estudio Built en un piso del Ensanche barcelonés, por ejemplo, armarios y estanterías sirven para organizar y distribuir la vivienda. Así se aporta una nueva mirada al corredor, un elemento habitual en este tipo de pisos.